domingo, 18 de marzo de 2012

Las enfermedades infecciosas pueden acabar con su cachorro - Diario de Los Andes

PERDIDA DE PESO


Existen ciertas enfermedades infecciosas que atacan a los canes aunque estén en un ambiente óptimo, rodeados de todas las condiciones de higiene y alimentación. La mayoría de ellas son tan serias que la prevención es la única alternativa contra la muerte o la incapacidad sin esperanza, por eso se debe seguir un programa de vacunación apropiado

Para tener un cachorro sano y feliz es necesario conocer cuales son y como prevenir las enfermedades infecciosas más entre la población canina. Muchas veces con una simple vacuna combinada con un examen físico anual resulta suficiente.

Las enfermedades contra las cuales se vacunan los perros incluyen: Parvovirosis, moquillo, hepatitis viral, enfermedades del aparato respiratorio como la parainfluenza, coronavirus, leptospirosis y rabia.
El cachorro recién nacido recibe alguna inmunidad provisoria a través del calostro materno, que es la leche que mama en los primeros días de vida. Después que deja de mamar, (destete) esta inmunidad que viene desde la madre comienza a desaparecer gradualmente hasta que llega un momento que ya es insuficiente para protegerlo contra las enfermedades. En algunos cachorros desaparece ya a las 6 o 7 semanas de vida y en otros perdura hasta las 15 semanas.

Para poder determinarlo, se necesitan realizar estudios muy engorrosos y costosos, por eso desde el punto de vista práctico se debe considerar que ya hacia las 6 semanas la inmunidad proveniente de la madre es insuficiente para protegerlo, entonces a esa edad es cuando se comienza a vacunar con dosis especialmente elaboradas para cachorros.
Ninguna vacuna proporciona inmunidad absoluta y nunca es igual en todos los miembros de un grupo canino, incluso en algunos cachorros esta inmunidad es tan poca luego de la vacunación, que pueden enfermarse como si no hubiesen sido inmunizados.

Para hablar de algunas de las infecciones más comunes en primera instancia se puede mencionar la Parvovirosis Canina. Esta enfermedad hace su aparición en el año 1978 en la Argentina, y la misma es altamente contagiosa y el agente que la provoca, el parvovirus, esta catalogado entre los virus más resistentes hasta ahora conocidos.

Los primeros síntomas son vómitos y diarrea profusa que en muchas oportunidades son hemorrágicos. Junto con estos síntomas aparecen alta temperatura, depresión y falta de apetito. En los casos en que la diarrea y los vómitos son profusos e incontrolables, la deshidratación es lo que más compromete la vida de nuestro perro.

En los cachorritos de menos de 30 días la parvovirosis puede adoptar una forma cardíaca de presentación sobreaguda con muerte repentina.

Hasta el momento no se conocen medicamentos específicos para la curación del Parvovirus. El tratamiento es solo de sostén y de alivio de los síntomas.

Otra de las enfermedades peligrosas para el cachorro es el moquillo o distemper canino que es una enfermedad viral contagiosa y la que ocasiona mas muertes en los perros bebés entre los 3 y los 6 ó 7 meses de edad, aunque perros de todas las edades pueden enfermarse.

La enfermedad la provoca un Paramixovirus que es relativamente débil a los agentes desinfectantes comunes y al calor. Se transmite a partir de todas las secreciones del cuerpo del perro infectado.

A los 7 a 14 días del contagio, el cachorro comienza con temperatura elevada, conjuntivitis y secreción nasal. Luego es común la presentación de tos, diarrea, falta de apetito, vómitos y deshidratación con perdida de peso, especialmente en el moquillo agudo. Los síntomas van progresando hacia a una pulmonía y en muchos casos se desarrollan síntomas neurológicos como espasmos musculares, falta de coordinación en las patas, convulsiones, rigidez muscular, marcha en círculo.

Otra de las enfermedades que no debemos perder de vista es la hepatitis infecciosa canina. Esta la provoca un adenovirus que es moderadamente resistente y sobrevive en el ambiente durante varios meses. Es destruido por el calor y algunos desinfectantes.

El principal órgano afectado es el hígado. Al principio de la enfermedad, los síntomas son similares a los del moquillo, aunque luego el cachorro presenta generalmente dolor abdominal fuerte con palidez y niega moverse. Los perros más afectados pueden presentar diarrea hemorrágica, agrandamiento del hígado y signos neurológicos. Cuando la enfermedad se generaliza, el pronóstico se torna difícil.

La enfermedad se transmite por contacto directo con otros animales infectados a través de la saliva, orina y la materia fecal. Este virus no es capaz de provocar hepatitis en los seres humanos pero puede provocar infecciones del aparato respiratorio en perros

Para esta enfermedad tampoco existen medicamentos específicos para curarla.

En cuanto a la rabia se conoce que el contagio se produce mediante la saliva infectada del animal rabioso como resultado de una mordedura. El contacto con la conjuntiva ocular y la mucosa nasal también puede inducir la infección.

La enfermedad se caracteriza por cambios en la conducta del animal. El afectado entra en un estado de agresividad e intenta morder cualquier cosa. Este periodo es seguido por un estadio paralítico, sobreviniendo la muerte.

Prevención

El único método efectivo de proteger a nuestro perro contra estas graves enfermedades infecciosas es a través de un programa adecuado de vacunación. Es mucho más fácil prevenir la mayoría de las enfermedades, que darles tratamiento... y el resultado es mucho más grato. Solo debemos vacunar perros sanos. No nos dejemos engañar por los que dicen que ellos nunca vacunan a sus perros. Ninguna vacuna proporciona una inmunidad de por vida; todos los perros deben ser revacunados anualmente.


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